Los proyectos industriales son ideas que se piensan materializar mediante la utilización de todos los recursos como escritos, cálculos o dibujos que se realizan con la finalidad de definir qué se quiere alcanzar, objetivos del proyecto y la manera en la que se ejecutará.
La gestión se encuentra a cargo de un profesional con amplios conocimientos, habilidades, aptitudes y dominio de distintos tipos de herramientas que son necesarias para la gestión de proyectos.
En este contenido te explicaremos qué son los proyectos industriales, sus principales características y distintas formas de gestionarlos.
Los procesos de producción industrial son un tipo de proyecto industrial que se refiere a todas aquellas acciones y tareas realizadas de manera articulada y sistemática con el objeto de producir un bien o servicio de forma masiva.
Para comprender a cabalidad este concepto, es conveniente conocer ciertas definiciones:
Dominando estos 3 conceptos podremos entender todo acerca de los proyectos industriales que veremos a continuación.
Dentro de la producción industrial, existen 2 tipos de proyectos distintos:
Sin embargo, existen otros 2 tipos de proyectos industriales más puntuales, los cuales son:
Este tipo de proyectos tienen por objeto planificar, diseñar y construir instalaciones o plantas industriales para distintos sectores, tales como: metalúrgicos, centrales de energía eléctrica, plantas de procesos, etcétera.
Esta clase de proyectos no solo diseña los equipos y sus máquinas respectivas, sino también se encargan de planificar y producir aquellos elementos que las componen.
Primeramente, comienzan con el diseño de prototipos hasta llegar a crear el producto final; máquina, equipos y/o elementos.
La característica primordial de todo proyecto de producción industrial es tener una planificación más sistemática y mejor gestionada que otras empresas del rubro. Esto se debe a:
Cualquier proyecto que cumpla con estas características, mejorará la operación de todo tipo de industria.
Deben estar a cargo de un ingeniero industrial, debido a que es el profesional especializado con conocimientos actualizados y las habilidades necesarias para llevar a cabo una óptima gestión enfocada en resultados y con la capacidad de ayudar al director de proyectos a desarrollar sus funciones eficientemente.
Todos los proyectos industriales tienen 5 fases, las cuales son:
En esta fase se determina la problemática y/o la necesidad de resolverla. Primeramente, debes plantear varios tipos de requerimientos de la compañía para poder diseñar efectivamente las estrategias de investigación y comprobar que se está atendiendo un problema tangible e importante.
Luego debemos emplear una metodología para crear nuevas ideas de forma gráfica para evaluar sus características y poder crear la imagen.
Una vez identificado el problema y teniendo distintos tipos de idea, se comienza a llevar a cabo un estudio previo del proyecto, haciendo un primer análisis para comprobar la viabilidad del mismo antes de empezar a gestionarlo.
Este estudio debe ser realizado teniendo en cuenta las bases y condiciones establecidas por los clientes o por la misma empresa.
Además, es obligatorio tomar en cuenta las normativas legales vigentes para garantizar un proceso sin demoras jurídicas ni paralizaciones innecesarias por falta de permisos.
Dentro de esta fase podemos encontrar también:
Lo contenido en este segundo paso debe plasmarse en un documento que servirá de guía desde el inicio hasta el final del proyecto, así como también para la debida explicación a los clientes, inversores o ejecutivos de la empresa.
Es aquí donde se pone en marcha toda la planificación.
Resulta menester llevar un control y, una evaluación sistemática y continua a lo largo de todo el proceso con la finalidad de identificar a tiempo posibles problemas para poder llevar a cabo las soluciones correspondientes que evitarán graves consecuencias.
Esta es la penúltima fase de todo proyecto industrial, donde se procederá a la entrega con la premisa de que se cumplan las condiciones preexistentes consentidas por todas las partes intervinientes.
Una vez entregado, comienza realmente la última fase que es la de seguimiento, control y asistencia técnica para garantizar el cumplimiento de los requerimientos estipulados desde el principio.
Antes de culminar, resulta indispensable recalcar que toda planificación de proyectos industriales debe procurar que el producto final sea posible, tangible, adaptado al presupuesto de la empresa o del cliente, factible de ejecutar en el corto, mediano y largo plazo, siguiendo las precauciones necesarias, y debe ser dirigido por manos profesionales.
¿Pensaste que los proyectos industriales eran más complicados? ¡Seguro que te llevaste una grata sorpresa!
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